Elegir un ascensor doméstico no empieza por el modelo ni por el precio: empieza por entender qué recorrido tienes que resolver en tu casa. Casi todas las decisiones que vienen después —tecnología, tamaño, acabados, presupuesto— se ordenan solas cuando esa primera pregunta está contestada.
Cuenta cuántos niveles hay que conectar y mide el espacio libre real. Si la casa ya está construida y el espacio es justo, la tecnología que menos obra exige es la de tornillo sin fin, porque no necesita foso ni sala de máquinas. El resto —capacidad, acabados, presupuesto— se decide después y sobre esa base.