Instalar un ascensor en una casa unifamiliar es una inversión en dos sentidos distintos, y conviene no mezclarlos: uno es el valor de la vivienda cuando se vende, y otro es el valor de poder seguir usando la casa entera durante veinte o treinta años más.
El segundo es el que casi siempre pesa más en la decisión real, aunque el primero sea el que se pregunta en voz alta. Vamos con los dos.